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Pintora Colombiana

“La ironía es la temperatura de mi pintura, es algo natural, como en cualquier cuerpo, de modo que es inútil buscarle finalidad o intención. " Beatriz González.



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No necesito ser critica de arte para poder hablar de Beatriz González, una gran artista colombiana que a través de sus cuadros logra transmitir, provocar y escudriñar en lo más intimo del ser humano; y es que esta bumanguesa nacida en 1938 desde corta edad sabia que lo suyo era la pintura, pues su deseo era expresar al mundo lo que pensaba de el.

Y es que esta artista pop colombiana a través de la pintura busca desahogar irónicamente y de forma caricaturesca la realidad socio política de nuestro país. Sus temas son sarcásticos, y auténticos, que a su vez plasman la cotidianidad colombiana, la cual gira en torno de hechos violentos y de un ideal de vida perfecta que nos venden de las estrellas de la televisión hacia un consumismo extremado, de igual manera muestra y critica la función de los medios masivos de comunicación “(…) sugiere que la memoria de los hechos que conforman la historia colombiana está basada en acontecimientos sociales que giran en torno a la farándula foránea.” Logrando confrontar al público. Sin embargo, el hecho de ser una artista del arte pop, no quiere decir que este modelo allá sido una imitaron, pues en el mismo año que surge el arte pop en los estados unidos con Warhol , aparece en Colombia Beatriz, lo que la hace más legitima.

Beatriz González se caracteriza por ser muy recursiva a la hora de trabajar, pues siempre busca diversos materiales como: el acrílico, las patinas , el esmalte etc., en la elaboración de su obra; así como no solo pinta sobre lienzo, por el contrario utiliza cuanto objeto se le presente para ser pintado; además, se identifica por la elaboración del obras graficas en técnicas como la heliografía y serigrafía , por lo que obtiene el titulo de artista pop.

“(…) alude al imaginario que define el gusto popular colombiano, utiliza imágenes que circulan en estampas, postales, afiches, prensa y televisión. Estas referencias se caracterizan porque suelen ser consumidas en la práctica religiosa, definen las nociones de arte y la concepción de la historia y los héroes nacionales, o la manera en la que son narrados hechos trágicos y violentos a través de los medios de comunicación. Así, trasladando estos recursos visuales a un contexto artístico, plantea una mirada mordaz y crítica respecto a los personajes y hechos que definen la idiosincrasia y los modelos de identidad de su sociedad.”


La artista busca resaltar y denunciar la muerte; pues en gran parte de sus trabajos tienen que ver con crímenes, con suicidios (en el caso de la obra Los suicidas del Sisga ), con la violencia que afronta el pueblo por causa de las estados políticos y la violencia que deben afrontar miles de personas por causa del conflicto bélico armando de nuestro país.

Los Papagayos 2


Señor presidente, qué honor estar con usted

en este momento histórico








Autorretrato Llorando 2


http://www.youtube.com/watch?v=THq3dCLExj8&feature=related
http://www.lablaa.org/warhol/colombia/gonzalez.html
http://www.colarte.com/recuentos/G/GonzalezBeatriz/FaustoPanesso.asp
http://www.colarte.com/clasificacion/Tecnicas/Serigrafia.htm



Mujeres en la literatura Colombiana: Siglo XX




Laura Restrepo Casabianca


EscritorasObras Destacadas
Laura Restrepo Casabianca Nació en Bogotá en 1950. Se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes y posteriormente hizo un postgrado en Ciencias Políticas. Fue profesora de Literatura en la Universidad Nacional y del Rosario. Se dedicó a la política y al periodismoHistoria de un entusiasmo (1986).
La isla de la pasión (1989).
Las vacas comen espaguetis (1989). Libro para niños.
En qué momento se jodió Medellín (1991). Ensayo.
Leopardo al sol (1993).
«Ensayo» en Otros niños (1993).
Dulce compañía (1995).
La novia oscura (1999).
La multitud errante (2001).
Olor a rosas invisibles (2002).
Delirio (2004).
Demasiados heroes (2009)
María Mercedes CarranzaPoetisa y periodista colombiana.

En su infancia vivió varios años en Madrid, donde su padre, el poeta Eduardo Carranza, era agregado cultural de la Embajada colombiana.Estudió Filosofía y Letras en las universidades de los Andes y Madrid.
Vainas y otros poemas (1972)
Tengo miedo (1983)
Maneras de desamor (1993)
Hola, soledad (1987)
El canto de las moscas (1997).
Nueva poesía colombiana 1972
Siete cuentistas jóvenes (1972)
Estravagario (1976)
Antología de la poesía infantil colombiana´´ (1982)
Carranza por Carranza (sobre su padre Eduardo Carranza) (1985).
Maruja Vieira Poeta colombiana nacida en Manizales en 1922.
Catedrática y periodista, ha dedicado su vida a la literatura, sobresaliendo también como catedrática y crítica literaria.Ha pertenecido a la Academia Colombiana de la Lengua, a la Real Academia Española como Correspondiente Hispanoamericana y ha sido Secretaria General de la Asociación Mundial de Escritores (International Pen Club), con sede en Londres.
Palabras de la ausencia; Campanario de lluvia; Los poemas de enero; Tiempo de vivir; y, Sombra del amor.
Matilde Espinosa de Pérez Nació en Tierradentro, Cauca, en 1917, y murió el 20 de marzo de 2008. «Interpretar en poesía la tragedia popular» decía ella, era su mayor aspiración en la vida, aunque en su más reciente obra esa compasión hacia los humildes y esa protesta por la injusticia social y defensa de los oprimidos deja pasó a un lirismo pleno de madurez y a una profunda conciencia de la fragilidad humana. Discreta y concentrada en sus tareas hogareñas —y en ellas se incluye su fervoroso trabajo intelectual— se dió a conocer personalmente y en su obra en América Latina; vivió en París y en Madrid y visitó los países socialistas de Europa.Los Rios han Crecido (1955), Por todos los Silencios (1958), Afuera las estrellas(1951), Pasa el Viento (1970), EL mundo es una Calle larga(1976), y Confidencias de Pepita Flórez
Olga Elena Mattei Poeta antioqueña,1933. Estudios de Filosofía y Letras, y Arte y Decoración, en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y se ha presentado en los principales auditorios del mundo. Ha recibido importantes distinciones, como el Premio Nacional de Poesía Guillermo Valencia en 1973, el Premio Internacional de Poesía Café Marfil, Madrid en 1974 y la Orden Les Aniseteurs du Roi, París, 1976.Sílabas de arena (1962); Pentafonía (1964); La gente (1973); Huellas en el agua (1974); Cosmofonía (1975); Conclusiones finales (1989); Regiones del más acá (1994); Cosmoagonía; Los ángeles del océano

Feliza Bursztyn: Revolucionaria de la Chatarra


Por: Lady Carolina Díaz

Su aparición en el mundo del arte es recordada como una sacudida al panorama casi inerte de las esculturas colombianas en 1958, luego de la cual estableció su sello personal caracterizado por la anarquía de las formas



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Feliza Bursztyn quería vivir y morir en Bogotá, pero la muerte le llegó en París un viernes a las 10:15 p.m., mientras sus ojos recorrían el menú de un restaurante al que había asistido en compañía de su esposo Pablo Leyva, y sus amigos Gabriel García Márquez, su esposa Mercedes Barcha, Enrique Santos Calderón y María Teresa Rubino.


Pese a su amor por la capital colombiana tuvo que abandonar el país seis meses antes de su muerte porque luego de allanar su casa, un alto oficial de las Fuerzas Armadas, que nunca se identificó, afirmó tener pruebas de que Feliza Bursztyn era intermediaria entre los dirigentes cubanos y el grupo insurgente Movimiento 19 de abril (M-19). Incluso se sospechó, por sus ideas de izquierda, que en la casa de Bursztyn podía estar la espada de Simón Bolívar que había sido sustraída de la Quinta de Bolívar el 17 de enero de 1974.


En efecto, Feliza Bursztyn había emprendido una revolución en Colombia, pero no con armas sino con yeso, chatarra, tornillos, puntillas y cuanto material desechable se le presentara en el camino: Feliza Bursztyn era artista.



Albores


Acaecía el año de 1958 entre la apertura del Congreso, luego de diez años de clausura, y la elección de Alberto Lleras Camargo como nuevo presidente, cuando Feliza Bursztyn sacudió por primera vez el anticuado panorama de las esculturas colombianas con figuritas de yeso destratadas que, según Marta Traba , evocaban la línea romántica de Giacometti-Germaine Richier.


En ese momento, Edgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar, que se perfilaban como figuras destacadas de la escultura, excluían de su campo de volúmenes cualquier versión de la figura humana o equivalentes orgánicos. Sin embargo Bursztyn, una mujer a contracorriente, continuó trabajando la figura humana en sus figuritas de alambre y yeso hasta los años sesenta.


Feliza Bursztyn no trabajaba como una vanguardista, tampoco estaba empeñada en crear algo distinto. Marta Traba sostiene que en muchas ocasiones intentaron presentar a la artista como “plagiadora encubierta” por su desdén hacia la originalidad y la convicción de que el mundo contemporáneo de las formas es un autoservicio donde cada cual se procura lo que le conviene y lo que interesa es el uso inteligente y sensible que se haga de dichos insumos adquiridos.


En 1961, Bursztyn optó por las chatarras como materia prima de sus esculturas, lo que posteriormente la hizo acreedora de apelativos como “chatarrera” que el artista Luis Alberto Acuña le asignó. Aunque por ese mismo periodo la tendencia de la chatarra apareció en otras partes del mundo las razones por las que Bursztyn se inclinó por este material obedecen a motivos más personales y solitarios; “al hallazgo de un material loco y prácticamente inagotable, proteiforme e imprevisible, cuyas variables carecen de límite”, según afirma Marta Traba.








Con la chatarra Feliza Bursztyn también inauguró su sello personal que Traba define como “el desorden ordenado”, ya que según la crítica las estructuras que propone la artista carecen de orden y se convierten en “patrón antagónico a los modelos tradicionales”. En este sentido se reconoce el desorden como una categoría de su obra, no como accidente o proyectos dejados a la improvisación o a la arbitrariedad del momento.


De esta manera, la mayor proeza de Bursztyn consiste en lograr que la chatarra contenga dentro de sí misma vitalidad y refleje la posibilidad de existir.


Construyó un monumento público al ex presidente de Colombia Alfonso López Pumarejo, el cual iba a ser ubicado en una zona boscosa de la Universidad Nacional, pero dicho proyecto no se llevó a cabo porque el conservatismo natural de la sociedad colombiana no lo legitimó. También realizó un monumento a Gandhi que ahora está ubicado sobre la carrera séptima con calle 100, en Bogotá.


Con el paso del tiempo se incorpora plenamente a su obra el tratamiento directo de los metales por lo que los hierros, alambres, virutas de hacer, láminas, soportes de teclado, se hacen más frecuentes en sus obras. Tres de sus expresiones artísticas más importantes las encontramos en “Histéricas” “Camas” y sus ulteriores mini esculturas donde Bursztyn explora la zona de su mayor curiosidad: los comportamientos.


En 1966 Bursztyn se tomó parte del Museo de Arte Moderno de Bogotá con su obra “Histéricas” que consistía en un conjunto de esculturas en láminas de metal, movidas por motores que emitían un ruido enloquecedor que sonaban en simultánea con la proyección de la película “Histéricas” de Luis Ernesto Arocha. Marta Traba afirma que “lo que busca Feliza Bursztyn en las “histéricas” es recortar esa totalización de la vida que significaron las chatarras y señalar formas vitales más precisas… “las histéricas” actúan con la misma arbitrariedad y desenfado de los seres vivos, gracias a los gestos que les impone sus motores respectivos.”


Por otro lado Bursztyn inaugura e 1968 “las camas”. En esta exposición dispone camas con volúmenes cubiertos por paños satinados de colores brillantes, a las que imprimió movimiento con motores, lo que insinuaba cuerpos haciendo el amor. Esta obra causa más polémica que impacto artístico y Marta Traba junto con Hernando Valencia Goelkel las califican como “chistes repetidos” que interpretaron como una “gran broma triste que divertía a Feliza más que a nadie”.



La última etapa de su obra fueron las miniesculturas creadas a partir de materiales desechables se tratan como si fueran delicados y preciosos y algunos se cubren con pintura dorada y plateada.


Aquel viernes 24 de julio de 1981, regresaba de una exposición en la Casa de las Américas en Cuba, cuando encontró en horas de la madrugada hombres que, vestidos de civil y ruanas bajos las cuales guardaban los fusiles, allanaron su casa y socavaron entre su paraíso de chatarra, tornillos, tuercas y demás las razones que la condenarían al exilio.